La semana pasada vi por primera vez al padre de un amigo después de un año. El señor está viviendo en una residencia, y por fin había podido salir a la calle a tomarse un café con su hijo, y ya de paso conmigo también.
La verdad es que fue una alegría verlo, y comprobar que, a pesar de todo, no había mucho cambio en él.Su testimonio, la verdad, era desgarrador, porque además de todo lo que hemos vivido en general, su centro residencial fue uno de los más "atacados" durante por la pandemia, con muchos fallecimientos. De hecho, el pasó también la COVID-19, aunque afortunadamente sin síntomas, así que lo llevó bastante bien.
Me estuvo hablando de cárcel,"un año de cárcel, como los delincuentes", de uniformes que les ponían a todos por igual para organizar mejor el trabajo, de emociones duras…. El tiene la fortuna de estar muy bien a nivel cognitivo, y ha podido buscar entretenimientos para sobrellevar mejor la situación, aunque esta “fortuna” de darse cuenta también le ha perjudicado y ha tenido momentos de bajón, (cómo para no tenerlos….). Menos mal de su sentido del humor, que no faltó en el ratico del café y que hizo que la situación que contaba fuera como una tragicomedia….
“Un año de vida que nos han quitado” así lo relatan ellos cuando hablan de éste periodo vivido. Testimonios duros.
Ayer me contaba otra señora que ahora le decía su hija “que la veía mayor”. Hasta ahora ni ella ni su familia la veían “mayor”, pero ahora sí. La falta de actividad, de relaciones sociales y familiares ha hecho mella en ellos, y el deterioro propio de la edad se ha multiplicado exponencialmente. Nadie puede recuperar el tiempo perdido, eso está claro, pero para ellos, que están en la etapa final de su vida, esta situación ha supuesto un verdadero mazazo.
Esperamos y deseamos, tanto los mayores como los profesionales que trabajamos con ellos que poco a poco regrese la tan esperada “nueva normalidad” que no sabemos como será… pero que seguro que es mejor que lo vivido hasta ahora.
Termino con la foto de unas "obras de arte" de una usuaria con Parkinson, que a pesar de su enfermedad no dejar de crear cosas tan bonitas como éstas.
Feliz jueves!
trabajando por una vejez activa y saludable

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